Conexión Adventista te ofrece ahora Material para la Escuela Sabática, en Videos, Audio, Presentaciones PowerPoint, en archivos de Texto, PDF, también los Comentarios y mucho mas. Esperando que todo esto sea para el enrequesimiento no solo personal si no que podamos aportar mas en nuestras Iglesias, y que de alguna forma poder compartirlo con los demás que no conocen a Jesús todavía.
Dios los bendiga. Es el deseo de "Conexión Adventista"
Mostrando entradas con la etiqueta Adventist World. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adventist World. Mostrar todas las entradas

6 mar 2011

El Verdadero Reavivamiento.

Por: Elena White

Dondequiera que la Palabra de Dios se predicó con fidelidad, los resultados atestiguaron su divino origen. El Espíritu de Dios acompañó el mensaje de sus siervos, y su Palabra tuvo poder. Los pecadores sintieron que despertaban sus conciencias.

La luz «que alumbra a todo hombre que viene a este mundo», iluminó los lugares más recónditos de sus almas, y las ocultas obras de las tinieblas fueron puestas de manifiesto. Una profunda convicción se apoderó de sus espíritus y corazones. Fueron redargüidos de pecado, de justicia y del juicio por venir. Tuvieron conciencia de la justicia de Dios, y temieron tener que comparecer con sus culpas e impurezas ante aquel que escudriña los corazones. En su angustia clamaron: «¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?» Al serles revelada la cruz del Calvario, indicio del sacrificio infinito exigido por los pecados de los hombres, vieron que solo los méritos de Cristo bastaban para expiar sus transgresiones; eran lo único que podía reconciliar al hombre con Dios.

Con fe y humildad aceptaron al Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. Por la sangre de Jesús alcanzaron «la remisión de los pecados cometidos anteriormente […]». Los reavivamientos produjeron en muchos creyentes profundo recogimiento y humildad. Estuvieron caracterizados por llamamientos solemnes y fervientes hechos a los pecadores, por una ferviente compasión hacia aquellos a quienes Jesús compró por su sangre. Hombres y mujeres oraron y lucharon con Dios para conseguir la salvación de las almas. Los frutos de semejantes reavivamientos se echaron de ver en las almas que no vacilaron ante el desprendimiento y los sacrificios, sino que se regocijaron de ser tenidas por dignas de sufrir oprobios y pruebas por causa de Cristo.

Continúe leyendo en Reflexiones de "Conexión Adventista"

La Salud Espiritual

Por: Allan R. Handysides y Peter N. Landless

Estoy preocupado por mi salud espiritual. Nuestro pastor está realizando reuniones de reavivamiento, pero me molesta que otros confiesen sus pecados yden testimonios en público. Al mismo tiempo, me siento culpable por sentir me así. ¿Qué me pasa? ¿Puede dar me una receta espiritual? Deseo ser un buen cristiano.

D
e su pregunta se desprende que usted se siente culpable porque no experimenta grandes emociones por este proceso de reavivamiento. Acaso usted ya ha visto experiencias similares, y es posible que tenga dudas sobre la sinceridad del proceso o que teng a una personalidad diferente de los demás; es necesario que tengamos en
cuenta esas diferencias.

Muchos de nosotros no entendemos bien que el Espíritu Santo no es un «poder líquido» o «vapor mágico» que nos envuelve, sino una Persona: el «Consolador», la «tercera Persona de la Trinidad». La espir itualidad es una relación con el Espíritu Santo, con Jesús y con el Padre. El crecimiento espiritual significa enamorarse de Jesús y disfrutar de una relac ión rica, madura y continua.

Todos necesitamos el reavivamiento, la renovación, la curación y una relación gratificante pero, según sea nuestra personalidad, existen diferentes maneras de alimentar esa relación. No todos nos adaptamos al mismo molde.

Dios nos hizo únicos. Algunos somos formales y serios; otros son extrovertidos y exuberantes. Algunos pastores se «especializan» en reavivamientos. Puede ser que hayan desarrollado un estilo ya «armado» de la espiritualidad, por lo que piensan que si hacemos esto o aquello, experimentaremos el reavivamiento. Para muchos, este proceso estructurado da resultados, aunque no para todos

Continúe leyendo en Reflexiones de "Conexión Adventista"

15 jun 2010

En la Imagen de Dios

Por:

Se hace una gran diferencia para alcanzar nuestro máximo potencial.


El en el Génesis, Dios revela lo que podría ser la más importante visión individual en la historia revelada en lo que somos. La visión define nuestras fortalezas, revela nuestro propósito, y los marcos de nuestra relación con Dios. Se encuentra en Génesis 1:26: "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza ... '".

Durante muchos años, como la mayoría de los creyentes, no tenía ni idea de lo que significa ser creados a imagen de Dios. Es triste que la chispa en cada uno de nosotros que nos dice cómo somos como Dios pasa inadvertida. ¿Cómo podemos conocer a Dios si ni siquiera se lo puede ver en nosotros mismos? Entonces un día, mientras que la preparación para impartir un curso sobre el Génesis, de repente me di cuenta de que no sólo yo sabía lo que significaba, pero que toda mi vida profesional se había basado en el gran don de Dios.

Continúe leyendo en Reflexiones de "Conexión Adventista"

12 mar 2010

Los últimos sucesos



Siete hechos esenciales sobre los eventos del fin

Cuánto le queda a nuestro mundo? Los crecientes desastres naturales y los creados por el hombre indican que el fin está cercano. Aunque no podemos saber cuánto más durará este mundo, tenemos una idea de los eventos futuros gracias a los escritos de Elena White. Por razones de espacio, solo mencionaremos algunos de ellos. He aquí siete hechos esenciales sobre este período.


1.
Desde 1844 no hay necesidad de profecías de tiempo.

La conclusión –en 1844– del más extenso período profético, marca el comienzo del fin de la historia de la tierra. Desde este punto ventajoso podemos contemplar los indicios de los eventos finales, pero se nos advierte que ninguna nueva luz se basará en cálculos definidos de tiempos específicos para estos eventos. Los sucesos desde 1844 apoyan con creces la predicción que realizó Elena White en 1909: «Grandes cambios están a punto de producirse en el mundo, y los movimientos finales serán rápidos».1 Pero también expresó que Cristo ya habría regresado si la iglesia hubiera tenido éxito en cumplir la obra que Dios la llamó a realizar. Su regreso ha sido postergado «por misericordia, porque si el Maestro viniese muchos serían encontrados sin preparación».2


2.
Tanto nuestro derecho al cielo como la idoneidad para él, se hallan en la justicia de Cristo».

3
Una comprensión equivocada del evangelio puede llevarnos a no estar listos para el futuro. La confesión y el arrepentimiento hacen que el creyente alcance la armonía con Dios y su ley. La verdadera santificación es una obra progresiva, y el objetivo es ser semejantes a Cristo. Al mismo tiempo, se nos da esta seguridad: «Si estáis en una correcta relación con Dios hoy día, estaréis preparados en caso que Cristo venga hoy».4

Continue leyendo haciendo clic aqui en Reflexiones de "Conexion Adventista"

11 feb 2010

Por qué creo en Dios

Por:

Cada uno tiene que evaluar las evidencias.

Hace poco, hemos sido testigos de un resurgimiento de los ataques contra Dios y la religión por parte de personas como Richard Dawkins (El espejismo de Dios), Daniel Dennett (Romper el hechizo), Sam Harris (El fin de la fe), y Christopher Hitchens (Dios no es bueno).

Como adventistas, debemos admitir que no podemos colocar a Dios en un tubo de ensayo y probar su existencia por métodos científicos. Dios está más allá de toda prueba. Nuestra capacidad de comprenderlo depende del alcance de su propia revelación.

Entre otros métodos, Dios se nos revela en (1) la creación (Gén. 1:1), (2) por medio del mundo natural (Sal. 19:1), (3) en nuestro sentido de moralidad y el deseo innato de lo divino y (4) por medio de Jesucristo, la máxima revelación de Dios (Juan 1:14, Heb. 1:1-3). Dios no pide disculpas por ser quien es. Si bien permite que dudemos de su existencia, también nos da suficientes evidencias para creer, de manera que no tengamos excusa (Rom. 1:19, 20).

Permítanme compartir algunas razones por las que creo en Dios:

1. El comienzo de todas las cosas
Pensemos en el comienzo de la vida. Dios afirma ser el responsable directo de crear los cielos y la tierra (Gén. 1:1-3; Isa. 45:12, 18). Afirma haber puesto en su lugar los fundamentos de la tierra y medido sus dimensiones (Job 38:3-5). Afirma haber creado las criaturas del mar, las aves de los cielos, los animales terrestres (Gén. 1:20-22), y en último término al ser humano (Gén. 1:27; Sal. 139:14). Por fe, aceptamos el origen divino de la vida, sobre la base del testimonio bíblico de Dios como Creador y Sustentador del universo (Heb. 11:1).

Continue leyendo haciendo clic aqui en Reflexiones de "Conexion Adventista"

20 ene 2010

Lista de dones de Dios

Por: James Park

Todos estamos incluidos

Cuando me convertí hace unos 35 años, saliendo de un trasfondo católico y secular, encontré la siguiente cita del espíritu de profecía: «Deberíamos memorizar los capítulos 12 y 13 de primera de Corintios, y grabarlos en la mente y el corazón».1 Aunque sabía que 1 Corintios 13 era el capítulo del «amor», no sabía mucho sobre el capítulo que lo precedía.

Cuando comencé a grabar lentamente las lecciones en «la mente y el corazón», surgió una preciosa teología de la relación entre los dones del Espíritu (según se bosquejan en 1 Corintios 12) y los frutos del Espíritu (según se describen en 1 Corintios 13). Este artículo explora brevemente la doctrina fundamental adventista número 17, que habla de los dones y ministerios espirituales. En primer lugar, bosquejará la relación entre los dones y el fruto del Espíritu, dará una breve visión general del fundamento bíblico de esta doctrina, y brindará recursos adicionales que nos ayudarán a poner esta enseñanza en práctica.

Los dones y el fruto: ¿Qué relación hay entre ellos?

Las Escrituras nos enseñan que el fruto del Espíritu, el 
«camino más excelente» que Pablo menciona en 1 Corintios 12:31, infunde nuestras acciones de un elevado valor ante Dios (1 Cor. 13:1-3). Después de todo, Jesús dijo a sus discípulos en el Sermón del Monte: «Por sus frutos los conoceréis» (Mat. 7:16). Los obreros que han mostrado diversos dones del Espíritu, como el de profecía y los milagros, sin «conocerlo» son llamados «hacedores de maldad» (Mat. 7:22, 23). Elena White misma declara que «el objeto de la vida cristiana es llevar fruto»,2 enfatizando así la importancia fundamental de ser antes que de hacer.

En nuestro mundo hiperactivo, cada día tenemos el privilegio de sentarnos a los pies de Jesús imitando a María, lo que era «mejor» que el deseo de Marta de ser hospitalaria (Luc. 10:42) y que había llevado a esta última a criticar a su hermana. En los países budistas como Tailandia, yo solía decir a los feligreses que a menos que dediquemos tiempo a nuestra vida espiritual y a ser más contemplativos –como los monjes– el estrés de la vida diaria hará de nosotros un hazmerreír

Continue leyendo haciendo clic aqui en Articulos de "Conexion Adventista"

11 dic 2009

Creatividad, tacto y fidelidad

Para alcanzar a todas las personas

Si la presentación de la verdad se realizara con mayor tacto y discreción, tanto por las exposiciones de los ministros como por la obra de los colportores, los resultados serían mucho mejores. Debido al descuido en este sentido, muchos tienen un concepto equivocado de nuestra fe y doctrinas, que jamás se habría formado si sus primeras impresiones hubieran sido más favorables.

A todas las clases sociales

Es nuestro deber realizar esfuerzos personales para alcanzar a las clases elevadas. Tales labores no deberían excluir a las clases más bajas, pero tanto las clases altas como las bajas han de tener la oportunidad de beneficiarse con las verdades de la Biblia. Si nuestras propias palabras y vidas muestran la influencia refinadora de la verdad de Dios en el corazón, los que se relacionen con nosotros verán que la religión de la Biblia jamás degrada al receptor y, al aceptar la verdad, percibirán los deberes y responsabilidades que descansan sobre ellos para ser también los representantes de Cristo en la tierra

Continue leyendo en Articulos de "Conexion Adventista"

5 dic 2009

La perfección

Por: Robert J. Ross

Como capellán voluntario del turno noche, observaba a un médico de emergencias mientras cerraba el último de muchos puntos que unían la carne de lo que había sido un inmenso orificio. Enderezó la espalda y con sus ojos aún concentrados en la herida que acababa de cerrar musitó, como diciéndose a sí mismo: “Perfecto; está perfecto”. Más tarde pensé: ¿Qué quiso decir? ¿Se refería a los puntos o a que quedó cerrada la herida? ¿Se refería a su trabajo o a todo lo mencionado?

El Sermón del Monte de Jesús cubre tres capítulos de la Biblia (Mat. 5–7). En su primera parte, habla de la actitud de contentamiento que deberíamos desarrollar más allá de las circunstancias. A esta sección la denominamos de “las bienaventuranzas”. Cristo dirige su atención a nuestras motivaciones detrás de lo que hacemos. Lo que realmente cuenta son los motivos y actitudes que impulsan nuestras acciones. A mitad de su sermón, realiza esta inquietante declaración: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en el cielo es perfecto” (Mat. 5: 48).1

Continúe leyendo en Reflexiones de "Conexion Adventista"

¡Qué hemos hecho!

Por:

Nuestra imagen mental de Jesús suele inclinarse hacia su lado humano. Después de todo, fue un hombre. Hemos visto miles de imágenes de Jesús creadas por los artistas: lo hemos visto jugando con los niños, hablando con los médicos, o mirando a la “cámara” o al horizonte.

Pero los que documentaron su ministerio terrenal en los Evangelios también dejaron en claro que en el Jesús humano que caminó entre nosotros caminó también Dios en la carne. La divinidad de Jesús es producto de conceptos extraordinarios que nos dejan atónitos. Nos trasladan al comienzo del mundo, cuando “Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra” (Gén. 1:1).*

¿No requiere la divinidad de Jesús que él también haya tomado parte en dar existencia a este planeta?
Sin duda que sí. Pablo proclama enfáticamente que Jesús, “siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse” (Fil. 2:6). Juan también afirmó que “era Dios” y que “por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir” (Juan 1:1-3).

Continúe leyendo en Reflexiones de "Conexion Adventista"