Conexión Adventista te ofrece ahora Material para la Escuela Sabática, en Videos, Audio, Presentaciones PowerPoint, en archivos de Texto, PDF, también los Comentarios y mucho mas. Esperando que todo esto sea para el enrequesimiento no solo personal si no que podamos aportar mas en nuestras Iglesias, y que de alguna forma poder compartirlo con los demás que no conocen a Jesús todavía.
Dios los bendiga. Es el deseo de "Conexión Adventista"
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20 ago 2011

Tuvo compasión de ellos: La actitud de Cristo hacia los pobres

Por: Walter Douglas

La enseñanza más distintiva del cristianismo es que Dios se despojó de sus atributos divinos y participó de lleno en la experiencia humana. En este proceso, Jesús mostró al mundo que los seres humanos pueden ser santos al practicar la compasión por el pobre, el oprimido, el incapacitado, el paria y el extranjero.

Los evangelios revelan la innegable verdad de que Jesús se conmovía ante las necesidades humanas y respondía mediante actos de misericordia. A menudo, llamó la atención a las necesidades y preocupaciones de los pobres y despreciados; tenía un interés específico en relacionarse con ellos y darles las buenas nuevas de salvación.

Sin embargo, a menudo, antes de atender sus necesidades espirituales, también respondía a sus necesidades físicas. Desafiaba a los pudientes a responder a las necesidades de los pobres como su deber. De los pobres decía que ellos nos proveen una oportunidad para hacer el bien y constituyen un examen de nuestra aptitud para participar del reino celestial (ver Mateo 25:31-46)

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3 jun 2011

¿Qué tamaño tiene tu Dios?

Por: E. Theodore Agard

El tamaño de algo se determina por unidades de medida, las que varían dependiendo del objeto que medimos. El oro se mide en onzas o gramos; el carbón, en toneladas. El petróleo crudo se despacha en barriles, la gasolina refinada se vende por litros o por galones. El tamaño de una caja se define por su longitud, anchura y altura, en centímetros o en pulgadas, y para alfombrar una habitación se habla de metros cuadrados o yardas cuadradas.

Como los metros o las yardas son inadecuados para indicar la distancia entre Nueva York y Nairobi, usamos kilómetros o millas. Pero las distancias interplanetarias demandan años luz, y un año luz es igual a la distancia que la luz viaja en un año a la velocidad de 300.000 km (186.000 millas) por segundo. ¡Algo casi impensable!

Pero, ¿qué tamaño tiene tu Dios? ¿Está él tan distante y es tan infinito que el espacio y el tiempo no significan nada para él? ¿Es él tan trascendente que podemos reconocerlo como la base moral o la causa primera del universo, y luego dejarlo solo con su grandeza, y seguir nuestras vidas sin referencia a su existencia o a sus demandas? ¿O se halla tan cercano, tan inmanente, tan involucrado en la vida y sus miríadas de movimientos que vive en ese árbol o se lo encuentra en esta piedra o es una parte de todo lo que existe, una especie de ser panteísta, y lo hacemos como uno de nosotros? Y todo esto, ¿tiene realmente sentido, después de todo?


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28 may 2011

Oh, cuanto amo su Ley!

Por: A. Rahel Schafer

Muchos cristianos actuales piensan en la ley solo en términos de juicio y el castigo que resulta de la desobediencia. Desafortunadamente, nos hemos olvidado de amar la ley. El Salmo 119, el más extenso de la Biblia, no trata del amor de Dios o de su santidad, sino que se deleita en la ley de Dios.

Este júbilo refleja el resultado de meditar en la introducción a los Diez Mandamientos: «Yo soy Jehová, tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre» (Éxo. 20:2). Aunque suele ser pasado por alto, este versículo introductorio establece el tono del conjunto más conocido de leyes divinas.

La ley no busca que obedezcamos a un estricto tirano o calmemos a una deidad caprichosa. Por el contrario, Dios mismo nos da la razón principal para guardar su ley: la gratitud personal por la redención. El libro de Deuteronomio expande y expone los Diez Mandamientos en forma de sermón.

La palabra «deuteronomio» significa «segunda ley», pero en hebreo, se lo llama «instrucción » (o Torá). Cada siete años, los hijos de Israel leían todo el libro juntos (Deut. 31:10-13). Lo que es más importante, Deuteronomio 17:14-20 manda que cada rey, como representante y ejemplo del pueblo, escribiera para sí una copia entera de la ley al comienzo de su reinado. Este pasaje muestra que la ley de Dios es importante por cuatro grandes razones.

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25 mar 2011

¿Es el Espíritu Santo un poder o una persona?

Por: Mark Finley

¿Es el Espíritu Santo un poder o una persona?

La respuesta a esta pregunta está muy relacionada con el proceso de la salvación.


Apenas había terminado de presentar un seminario sobre el reavivamiento en una iglesia local, cuando un anciano se me acercó. Evidentemente había sido cristiano durante muchos años. Amablemente, este caballero de avanzada edad pidió permiso para hacerme una pregunta.

Cuando accedí, en seguida comenzó a citar varios versículos de la Biblia. Era obvio que conocía bastante bien la Biblia. Al principio no entendí a dónde se dirigía con sus comentarios, pero entonces llegó al meollo de su pregunta: ¿Es el Espíritu Santo una divina influencia, una fuerza que emana de Dios o es la tercera persona de la Deidad? Muchos cristianos están confundidos con este tema.

¿Es el Espíritu Santo un poder que fluye de Dios como algún tipo de influencia impersonal, o es el Espíritu Santo una persona divina? Le expliqué a mi nuevo amigo que esta pregunta es de enorme importancia.

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6 mar 2011

El Verdadero Reavivamiento.

Por: Elena White

Dondequiera que la Palabra de Dios se predicó con fidelidad, los resultados atestiguaron su divino origen. El Espíritu de Dios acompañó el mensaje de sus siervos, y su Palabra tuvo poder. Los pecadores sintieron que despertaban sus conciencias.

La luz «que alumbra a todo hombre que viene a este mundo», iluminó los lugares más recónditos de sus almas, y las ocultas obras de las tinieblas fueron puestas de manifiesto. Una profunda convicción se apoderó de sus espíritus y corazones. Fueron redargüidos de pecado, de justicia y del juicio por venir. Tuvieron conciencia de la justicia de Dios, y temieron tener que comparecer con sus culpas e impurezas ante aquel que escudriña los corazones. En su angustia clamaron: «¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?» Al serles revelada la cruz del Calvario, indicio del sacrificio infinito exigido por los pecados de los hombres, vieron que solo los méritos de Cristo bastaban para expiar sus transgresiones; eran lo único que podía reconciliar al hombre con Dios.

Con fe y humildad aceptaron al Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. Por la sangre de Jesús alcanzaron «la remisión de los pecados cometidos anteriormente […]». Los reavivamientos produjeron en muchos creyentes profundo recogimiento y humildad. Estuvieron caracterizados por llamamientos solemnes y fervientes hechos a los pecadores, por una ferviente compasión hacia aquellos a quienes Jesús compró por su sangre. Hombres y mujeres oraron y lucharon con Dios para conseguir la salvación de las almas. Los frutos de semejantes reavivamientos se echaron de ver en las almas que no vacilaron ante el desprendimiento y los sacrificios, sino que se regocijaron de ser tenidas por dignas de sufrir oprobios y pruebas por causa de Cristo.

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La Salud Espiritual

Por: Allan R. Handysides y Peter N. Landless

Estoy preocupado por mi salud espiritual. Nuestro pastor está realizando reuniones de reavivamiento, pero me molesta que otros confiesen sus pecados yden testimonios en público. Al mismo tiempo, me siento culpable por sentir me así. ¿Qué me pasa? ¿Puede dar me una receta espiritual? Deseo ser un buen cristiano.

D
e su pregunta se desprende que usted se siente culpable porque no experimenta grandes emociones por este proceso de reavivamiento. Acaso usted ya ha visto experiencias similares, y es posible que tenga dudas sobre la sinceridad del proceso o que teng a una personalidad diferente de los demás; es necesario que tengamos en
cuenta esas diferencias.

Muchos de nosotros no entendemos bien que el Espíritu Santo no es un «poder líquido» o «vapor mágico» que nos envuelve, sino una Persona: el «Consolador», la «tercera Persona de la Trinidad». La espir itualidad es una relación con el Espíritu Santo, con Jesús y con el Padre. El crecimiento espiritual significa enamorarse de Jesús y disfrutar de una relac ión rica, madura y continua.

Todos necesitamos el reavivamiento, la renovación, la curación y una relación gratificante pero, según sea nuestra personalidad, existen diferentes maneras de alimentar esa relación. No todos nos adaptamos al mismo molde.

Dios nos hizo únicos. Algunos somos formales y serios; otros son extrovertidos y exuberantes. Algunos pastores se «especializan» en reavivamientos. Puede ser que hayan desarrollado un estilo ya «armado» de la espiritualidad, por lo que piensan que si hacemos esto o aquello, experimentaremos el reavivamiento. Para muchos, este proceso estructurado da resultados, aunque no para todos

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6 oct 2010

La hora de triunfo de Caleb

Por: Roy Gane

Nació esclavo. Y le pusieron un nombre que significaba “perro”.

—¡Eh, tú! Muchacho, esclavo... ¿Cómo te llamas?

—Me llamo Caleb, señor.

—Bah, “perro”... Bien te queda.

Pero Dios había liberado a Caleb y a su pueblo. La mayoría de los israelitas nunca habían tenido una idea cabal de lo que significaba la libertad. Pensaban que era leche y miel, en lugar de un poco de carne con cebollas. Creían que el hombre de la vara mágica seguramente los dirigiría a la tierra prometida, confortablemente y sin pérdida de tiempo. Pero cuando observaron que los obstáculos se asomaban sobre el horizonte, que la comida y el agua se agotaban y que el hombre de la vara había desaparecido allá arriba en la montaña desde hacía varias semanas, su libertad embrionaria se convirtió en caos y sus florecientes gustos dieron paso al recuerdo de las carnes deshilachadas de Egipto. Codiciaron su esclavitud debido a que todavía eran esclavos de alma.

Caleb era diferente. El entendió que la libertad implicaba servir a un nuevo Patrón, uno divino. Los otros miraban alrededor y se quejaban ante Moisés, pero Caleb miraba hacia arriba, a esa radiante columna de nube, alabando al Dios que lo había hecho un hombre libre.

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4 sept 2010

Las Hernias y el Espiritu

Por: Marvin Atchison

Como cirujano, mi tarea es curar a las personas.
Aun así, después de dedicar la mayor parte de mi vida a los estudios y a la exigente servidumbre de la residencia quirúrgica, estas manos supuestamente talentosas pueden lograr poco. No pueden sanar el espíritu ni el alma. De hecho, tampoco pueden sanar el cuerpo

Lo que aprendí de la salvación en mi labor de cirujano

Es verdad que puedo cortar y coser con destreza, pero la curación depende de que el cuerpo actúe, incorporando material protésico o produciendo una respuesta inmune después de la extirpación de un apéndice gangrenoso, una vesícula inflamada o un tumor canceroso. Estas intervenciones requieren lo que yo llamo gracia biológica, la asombrosa capacidad dada por Dios al cuerpo de regenerarse y recuperarse.

No hay justo, ni aun uno
El dicho: «Médico, cúrate a ti mismo» (véase Luc. 4:23) expone una falta fundamental que parece común a todos los médicos. Trabajamos para curar a otros mientras nosotros mismos estamos quebrantados. Esto afecta el cuerpo, ya que somos pobres mayordomos de nuestro propio templo y nuestra expectativa de vida es menor a la del paciente promedio.

También puede revelarse en un espíritu de infelicidad, en emociones descontroladas y profundos fracasos en las relaciones humanas. Pero por cierto, por sobre todo se aplica al alma y a nuestra relación con Dios. Necesitamos un Sanador, y cuanto más nos alejamos, más quebrantados terminamos.

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3 sept 2010

El síndrome de Agar

Por: Roberto Badenas.

Reflexiones para solitarios eventuales y crónicos.

¿Quién es esta joven que se esconde junto al pozo? El texto la llama “Agar”, un extraño nombre cargado de misterio. Porque no es egipcio, como ella, ni hebreo como sus amos, sino árabe.

Y su etimología incierta podría designar tanto un lugar solitario, una montaña (Gál. 4: 25), como un simple apodo: “la extranjera”, “la forastera”, o la “fugitiva”. ¿Qué hace Agar al borde del pozo sola y encinta, en pleno desierto? Llorar de miedo y de rabia.

Agar es una pobre esclava egipcia evadida del clan de un rico beduino iraquí, perdida a la deriva en un mundo cruel. Agar ha cometido errores. Ha ofendido a su dueña faltándole al respeto en público. Pero ella también se ha sentido usada y abusada por sus dueños, el rico Abrahán y su esposa, esa hermosa dama a la que todos se dirigen sin nombrarla con el tratamiento de Sarai, “Mi princesa”… Abrahán no tendría que haber consentido que Sarai maltratase a su criada.

Agar había sido contratada como madre de alquiler… La primera en la historia de la que sepamos el nombre. Pero ahora se arrepentía de ello y no estaba dispuesta a cumplir su contrato. Por eso huye, en medio de la noche, dolida por el resentimiento, espantada por el miedo y cegada por sus lágrimas.

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28 ago 2010

Aprende a perdonar

Por: Lourdes E. Morales-Gudmundsson

La doctora Val Shean, una veterinaria cristiana que puso su clínica en Uganda, África, ha logrado abrir puertas para el evangelio por cuidar el ganado de la tribu de los Karamajong. Pero no solo para el evangelio, sino para la reconciliación entre facciones dentro de esta tribu que ha tenido un largo historial de conflictos.

Poco después de poner su clínica, un miembro del personal desfalcó miles de dólares de la cuenta de la clínica. Este hombre supuso que sería despedido, pero tal no fue el caso. La Dra. Shean pensó así: “Vine a África para compartir el amor de Cristo, no para proteger una cuenta bancaria.” Así fue cómo la médica enfrentó a este hombre, que confesó la malversación de fondos. ¿La respuesta de ella? “Te perdono. Ahora bien, vamos a hacer un plan para que devuelvas el dinero en pagos mensuales y… ¡volvamos ya a trabajar!” El perdón de esta cristiana impactó tanto a este señor, que le abrió el corazón al evangelio y se entregó a Cristo. Diez años después, este señor sigue siendo uno de los miembros más fieles del equipo de la doctora Shean.*

No hay duda alguna de que el perdón tiene un poder transformador para la vida humana. La filósofa Hannah Arendt señala que si no fuera por el perdón, los seres humanos seríamos condenados a cargar la acumulación de ofensas de toda una vida… ¡hasta la tumba! Mirado exclusivamente desde una perspectiva humana, la filósofa tiene toda la razón. ¡Qué destino más espantoso!

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31 jul 2010

Cuando la fe y la razón están en tensión

Por: L. James Gibson

La experiencia y la revelación son medios por los que los cristianos obtienen conocimiento. La experiencia conduce al conocimiento a través de la razón, en un proceso de descubrimiento. Tendemos a aceptar la razón como verdadera cuando podemos confirmarla con experiencias adicionales.

La revelación, por otra parte, puede proporcionarnos conocimientos más allá de nuestra capacidad de descubrir, relacionados a asuntos fuera del alcance de nuestra experiencia. No siempre podemos probar revelaciones por la experiencia. En lugar de ello, nuestra evaluación de la revelación depende de nuestra evaluación respecto a la confiabilidad de la fuente de la revelación.

Este análisis requiere el uso de la razón, probando que ésta es indispensable incluso para recibir la revelación. La aceptación de la revelación como verdad se basa en la confianza en el Revelador: una condición llamada fe. El cristiano considera a ambas, como regalos de Dios.

Siendo que tanto la razón1 como la revelación provienen de Dios, deberían estar en armonía completa; sin embargo parecen estar en conflicto cuando procuramos comprender el mundo que nos rodea. Este artículo discute algunos factores que contribuyen al conflicto entre ciencia y fe y sugiere formas en que los cristianos pueden manejar el conflicto

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28 jul 2010

¿Qué tipo de influencia ejercemos?

Por: Halvard B. Thomsen

“Partió David de allí y se refugió en la cueva de Adulam; cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, fueron allí a reunirse con él.

Además se le unieron todos los afligidos, todos los que estaban endeudados y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y llegó a ser su jefe. Había con él como cuatrocientos hombres (1 Samuel 22:1, 2).

Mi recuerdo más remoto sobre este pasaje bíblico es en el contexto de la formación de una nueva congregación. Yo era un joven estudiante de teología, cuando un grupo de miembros de una iglesia que mi padre había pastoreado recientemente, formó una nueva iglesia en un pueblo cercano. Mi padre se refería a la nueva congregación como una “cueva de Adulam”. Él explicaba este término al describir las actitudes y circunstancias de muchos de los miembros fundadores.

En el pasado, era más común que las nuevas iglesias surgieran separándose de una congregación ya existente. Cada vez que yo escuchaba acerca de la formación de una iglesia, me recordaba de las palabras de mi padre y la cueva de Adulam. Hace poco leí comentarios de este pasaje hechos por el experto en liderazgo John Maxwell, que me dejaron pensando.


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24 jun 2010

¿Por qué se van?

Por: Jan Paulsen.

Una de nuestra mayores prioridades tiene que ser que los adolescentes y jóvenes sean parte real de la iglesia

Cuando recordamos el curso que ha tomado nuestra vida, es fácil pensar en cierto tipo de “inevitabilidad”; es decir, los estudios y el trabajo que hemos elegido, el cónyuge, la familia. Sin embargo, este sentido de inevitabilidad es ilusorio. En esa fase temprana de toma de decisiones –en la adolescencia y años juveniles– cuando tantas elecciones conllevan consecuencias duraderas y acaso desconocidas, lejos estamos de anticipar el futuro.

Éste se debate precariamente entre una multitud de variables, que pueden llevarnos hacia uno u otro lado según las circunstancias o posibilidad de escoger. Al pensar en mi adolescencia digo: ¡Qué reducidos eran los márgenes! ¡Con qué facilidad una decisión apresurada o diversas circunstancias podrían haberme llevado por un camino diferente! Y pienso en los menores de 35 años de nuestra iglesia, que se hallan en proceso de tomar las mismas decisiones.

Ya no se limitan a reflejar las actitudes y creencias de sus padres o maestros. Están probando estos valores por sí mismos, decidiendo si los conservarán, modificarán o reemplazarán por algo totalmente diferente. Pienso entonces en el éxodo de jóvenes de nuestras iglesias, y esto me aflige profundamente. ¿Por qué tantos se marchan? Aun a riesgo de simplificar exageradamente algo de gran importancia para la iglesia, me gustaría ofrecer unas pocas reflexiones que he acumulado a lo largo del tiempo, pero que en años recientes han alcanzado un creciente sentido de urgencia.

Al hablar de esto, tenemos que diferenciar dos grandes grupos: los adolescentes
y los jóvenes profesionales. Si bien algunos temas se repiten en ambos, sus luchas y experiencias son en esencia diferentes y, por lo tanto, también serán diferentes sus razones para abandonar la iglesia.

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15 jun 2010

En la Imagen de Dios

Por:

Se hace una gran diferencia para alcanzar nuestro máximo potencial.


El en el Génesis, Dios revela lo que podría ser la más importante visión individual en la historia revelada en lo que somos. La visión define nuestras fortalezas, revela nuestro propósito, y los marcos de nuestra relación con Dios. Se encuentra en Génesis 1:26: "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza ... '".

Durante muchos años, como la mayoría de los creyentes, no tenía ni idea de lo que significa ser creados a imagen de Dios. Es triste que la chispa en cada uno de nosotros que nos dice cómo somos como Dios pasa inadvertida. ¿Cómo podemos conocer a Dios si ni siquiera se lo puede ver en nosotros mismos? Entonces un día, mientras que la preparación para impartir un curso sobre el Génesis, de repente me di cuenta de que no sólo yo sabía lo que significaba, pero que toda mi vida profesional se había basado en el gran don de Dios.

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8 jun 2010

¿Podemos contar siempre con la proteccıon divina?

Por:

Lo que aprendí de las tragedias personales

En ocasiones solemos recordar maravillosas promesas bíblicas como el Salmo 91:11, 12: «Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán para que tu pie no tropiece en piedra». No obstante, ¿se ha preguntado alguna vez: DÓNDE ESTUVIERON LOS ÁNGELES?

Cinco tragedias personales


Mi querida esposa Betty y yo hemos estado en cinco grandes accidentes de automóvil, y todos nos causaron heridas severas:

1.
El primero sucedió cuando, arrodillado en la oscuridad, trataba de instalar cadenas a las ruedas de nuestro vehículo, mientras Betty sostenía la luz. De repente, un automóvil patinó, me golpeó y me hizo volar por encima de mi automóvil hasta un montículo. El otro automóvil desapareció, y yo quedé muy golpeado. Mientras estaba en el hospital, no pude sino preguntarme: ¿Por qué no me protegieron los ángeles en esa situación?

2.
En la autopista de Alaska, que entonces era un camino de grava escasamente transitado, nuestro automóvil dio varias vueltas y terminó contra unas rocas. Sufrimos heridas y el vehículo quedó destruido, pero lo que más nos preocupaban eran los niños. Ronald, de tres años, no se quejaba, pero Harvey, de solo uno, estaba herido y no dejaba de gritar. La ayuda médica estaba a más de trescientos kilómetros, y nadie pudo sacarnos de allí durante dos días.

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5 may 2010

El maravilloso plan de Dios para usted y sus familia

Por: Ricardo Bentancur

Se ha roto la postal del amor. La foto de la felicidad, la pareja abrazada con una amplia sonrisa de ilusiones, duerme amarillenta en algún álbum empolvado del desván. El sueño del hogar feliz se transformó en la pesadilla de padres separados y de hijos que sufren el abandono o el maltrato.

La familia tradicional, constituida por el padre, la madre y los hijos, está siendo sustituida por la familia mono-parental (madre sola o padre solo con sus hijos), la familia ensamblada, o la de Los tuyos, los míos y los nuestros (nueva pareja con hijos de matrimonios anteriores), la familia extendida (quienes viven con parientes u otros integrantes), la pareja con cama afuera, los “desacompañados” o solos, y otras fórmulas de asociaciones exóticas, y muchas veces perversas, como las “parejas de tres” o las de homosexuales con hijos adoptivos.

La crisis que vivimos es colosal y desestabilizadora. Pero lo abrumador no es que estemos en crisis, porque hace mucho que vivimos en este estado de cosas; lo nuevo es la intensidad de la crisis. Por otra parte, los hogares convencionales que sobreviven a los embates de los cambios, muchas veces son el triste espectáculo de maltratos, abusos, incesto y violencia.

Otros permanecen enzarzados en pleitos y disputas, alimentando odios y resentimientos. El hogar dejó de ser un refugio placentero para muchos, perdió esa cualidad de espacio íntimo de tregua y refrigerio. En todo caso es un buen hotel.

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8 abr 2010

El Santuario y Su Purificación

Por: Ángel Manuel Rodríguez

El mapa político del antiguo Medio Oriente estaba a punto de entrar en un proceso de cambio significativo. Era el año 550 a.C., y Astiages, rey de Media, y Ciro, de Persia, estaban empeñados en una guerra de supervivencia.

Lamentablemente para Astiages, su ejército fue derrotado, y Ciro asumió el control del reino Medo.Un nuevo imperio estaba en proceso de nacimiento. Ciro dedicó tres años a establecer el control de las tierras que les había arrebatado a los medos.

Luego, en el año 547 a.C. se lanzó hacia el oeste a la conquista de Lidia. (1) El futuro imperio empezó a crecer y extendía sus poderosos tentáculos, engullendo a otras naciones en sus guerras expansionistas.
En el año 547 a.C. Daniel tuvo la visión que se registra en el capítulo 8 de su libro. (2) En ella fue transportado de Babilonia a la ciudad persa de Susa.

Esta experiencia ya era una señal de la transformación radical que la tierra habría de experimentar merced al colapso del imperio babilónico y el surgimiento del imperio Medo-Persa. La información registrada en el resto del capítulo no fue producto de la invención de Daniel. La visión, dice, se le mostró a él (véase el vers. 1). El fue simplemente el receptor de la revelación divina que abarcaría un largo período de tiempo desde la época del profeta hasta un "distante futuro" (vers. 26).


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12 mar 2010

Los últimos sucesos



Siete hechos esenciales sobre los eventos del fin

Cuánto le queda a nuestro mundo? Los crecientes desastres naturales y los creados por el hombre indican que el fin está cercano. Aunque no podemos saber cuánto más durará este mundo, tenemos una idea de los eventos futuros gracias a los escritos de Elena White. Por razones de espacio, solo mencionaremos algunos de ellos. He aquí siete hechos esenciales sobre este período.


1.
Desde 1844 no hay necesidad de profecías de tiempo.

La conclusión –en 1844– del más extenso período profético, marca el comienzo del fin de la historia de la tierra. Desde este punto ventajoso podemos contemplar los indicios de los eventos finales, pero se nos advierte que ninguna nueva luz se basará en cálculos definidos de tiempos específicos para estos eventos. Los sucesos desde 1844 apoyan con creces la predicción que realizó Elena White en 1909: «Grandes cambios están a punto de producirse en el mundo, y los movimientos finales serán rápidos».1 Pero también expresó que Cristo ya habría regresado si la iglesia hubiera tenido éxito en cumplir la obra que Dios la llamó a realizar. Su regreso ha sido postergado «por misericordia, porque si el Maestro viniese muchos serían encontrados sin preparación».2


2.
Tanto nuestro derecho al cielo como la idoneidad para él, se hallan en la justicia de Cristo».

3
Una comprensión equivocada del evangelio puede llevarnos a no estar listos para el futuro. La confesión y el arrepentimiento hacen que el creyente alcance la armonía con Dios y su ley. La verdadera santificación es una obra progresiva, y el objetivo es ser semejantes a Cristo. Al mismo tiempo, se nos da esta seguridad: «Si estáis en una correcta relación con Dios hoy día, estaréis preparados en caso que Cristo venga hoy».4

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5 dic 2009

La perfección

Por: Robert J. Ross

Como capellán voluntario del turno noche, observaba a un médico de emergencias mientras cerraba el último de muchos puntos que unían la carne de lo que había sido un inmenso orificio. Enderezó la espalda y con sus ojos aún concentrados en la herida que acababa de cerrar musitó, como diciéndose a sí mismo: “Perfecto; está perfecto”. Más tarde pensé: ¿Qué quiso decir? ¿Se refería a los puntos o a que quedó cerrada la herida? ¿Se refería a su trabajo o a todo lo mencionado?

El Sermón del Monte de Jesús cubre tres capítulos de la Biblia (Mat. 5–7). En su primera parte, habla de la actitud de contentamiento que deberíamos desarrollar más allá de las circunstancias. A esta sección la denominamos de “las bienaventuranzas”. Cristo dirige su atención a nuestras motivaciones detrás de lo que hacemos. Lo que realmente cuenta son los motivos y actitudes que impulsan nuestras acciones. A mitad de su sermón, realiza esta inquietante declaración: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en el cielo es perfecto” (Mat. 5: 48).1

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¡Qué hemos hecho!

Por:

Nuestra imagen mental de Jesús suele inclinarse hacia su lado humano. Después de todo, fue un hombre. Hemos visto miles de imágenes de Jesús creadas por los artistas: lo hemos visto jugando con los niños, hablando con los médicos, o mirando a la “cámara” o al horizonte.

Pero los que documentaron su ministerio terrenal en los Evangelios también dejaron en claro que en el Jesús humano que caminó entre nosotros caminó también Dios en la carne. La divinidad de Jesús es producto de conceptos extraordinarios que nos dejan atónitos. Nos trasladan al comienzo del mundo, cuando “Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra” (Gén. 1:1).*

¿No requiere la divinidad de Jesús que él también haya tomado parte en dar existencia a este planeta?
Sin duda que sí. Pablo proclama enfáticamente que Jesús, “siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse” (Fil. 2:6). Juan también afirmó que “era Dios” y que “por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir” (Juan 1:1-3).

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