Por: Robert J. Ross05/12/2009
La perfección
Por: Robert J. Ross¡Qué hemos hecho!
Por: Thurman C. Petty, JrPero los que documentaron su ministerio terrenal en los Evangelios también dejaron en claro que en el Jesús humano que caminó entre nosotros caminó también Dios en la carne. La divinidad de Jesús es producto de conceptos extraordinarios que nos dejan atónitos. Nos trasladan al comienzo del mundo, cuando “Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra” (Gén. 1:1).*
¿No requiere la divinidad de Jesús que él también haya tomado parte en dar existencia a este planeta?
Continúe leyendo en Reflexiones de "Conexion Adventista"
21/11/2009
Algun Dia
Tenemos autopistas mas anchas, pero puntos de vistas mas estrechos....Gastamos mas, pero tenemos menos;
compramos mas pero disfrutamos menos...
Tenemos casas mas grandes, pero familias mas pequeñas.
Tenemos mas compromisos, pero menos tiempo.
Tenemos mas títulos pero menos sentido común.
Mas conocimiento, pero menos criterio.
Tenemos mas expertos, pero también un mayor numero de problemas.
Tenemos mas medicina, y menos salud.
Logramos multiplicar nuestras pocesiones,
pero redujimos nuestros valores.
Hablamos mucho, amamos poco y odiamos demaciado.
Aprendemos a organizar la vida, pero no a vivirla plenamente.
Fuimos a la luna y regresamos, pero nos inhibimos a la hora de cruzar la calle
para conocer nuestro vecino.
Conquistamos el espacio exterior, pero el interior nos domina.
Purificamos el aire, pero contaminamos nuestras mentes.
Tenemos mayores ingresos, pero menos moral.
Aumentamos la cantidad pero no la calidad de lo que hacemos.
Estos son los tiempos de personas mas encumbradas, pero con caracteres mas miserables,
con mas libertad pero menos libertad.
Con mas comida, pero menos nutrición.
Son días en los que entran en la casa hasta dos sueldos, pero aumentan los divorcios.
Son tiempos de casas mas lindas, pero hogares muy arruinados.
Tiempos con demasiado en la vidriera y poco de puertas adentro.
En fin, estos son tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar el presente mensaje y, al mismos tiempo, puedes decidir apreciarlo o dar vuelta la hoja.No guardes nada para algún momento especial. Cada día que vivas sera una ocasión única; por eso, lee mas y limpia menos. Sientate para admirar el paisaje sin fijarte únicamente en las hiergas que pueden afearlo.
Dedicaté mas a tu familia y a los amigos, y menos tiempo a trabajar. Como la vida es una sucesión de experiencias para disfrutar y no meramente para sobrevivir, no guardes tu mejor perfume para esa imaginaria fiesta especial; usalo cada vez que te den ganas de hacerlo.
Fraces tales como "algún día" o "unos de estos días"... quitalas de tu vocabulario. Si vale la pena hacerlo, oírlo o verlos, disfrutarlo ahora. Si supiéramos cuanta vida nos queda, seguramente desearíamos estar con nuestros seres queridos, iríamos a comer el plato preferido y a visitar los lugares que nos traen los mejores recuerdos.
Si supiéramos que nuestras horas están contadas, veríamos cuan insignificantes son esos detalles que nos hacen enojar. Llegaríamos a enfadarnos con nosotros mismos, porque dejamos de ver a nuestros mejores amigos que están sentidos porque no les escribimos aquellas cartas que pensábamos escribir "uno de estos días". En lugar de sentirnos frustrados y tristes porque no dijimos a nuestros padres, hermanos, hijos, nietos, sobrinos y amigos cuanto los queremos, realicemos ahora todo lo que pensamos que nos haría bien hacer. !Que diferente seria nuestra vida y la de ellos...!
Por todo eso... no intentes retardar, detener o guardar nada que agregue alegría a tu vida. Cada día, hora, minuto, semana especial.... cuando pase, ya no volverá.
Fuente: Revista Adventista, Julio 2009
08/11/2009
¿A quién le interesa la ıglesıa?
Por: Chantal J. KlingbeilDe niña, la iglesia era para mí un lindo lugar, acaso a veces un tanto aburrido, pero en esencia bueno. Cierto día, la maestra de Escuela Sabática que tanto admiraba se fue a vivir con otro hombre, después de habernos dicho tantas cosas buenas del matrimonio. Con los años me volví escéptica. La iglesia no era lo que debía ser, y estaba llena de hipócritas. Pero, ¿a qué me refiero por “iglesia”? La Iglesia Adventista está compuesta por millones de individuos. Personas aburridas, activas, amantes, egoístas, sinceras, hipócritas, altruistas, hirientes, confundidas, sabias, agobiadas, frágiles, insensibles, perezosas, trabajadoras, diplomáticas, ilusionadas, abusadas, críticas y humildes. Son personas tan humanas como usted y yo. Nosotros somos la iglesia.
Continue leyendo en Articulos de "Conexion Adventista"
07/11/2009
Los errores ocultos
Una lección sobre el amor al prójimo“¿Quién puede discernir sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos” (Sal. 19:12).
Los pecados o errores ocultos mencionados en Salmos 19:12 se refieren a los pecados que cometemos sin darnos cuenta de que estamos pecando. Son cosas que deberíamos hacer pero que no hacemos, como por ejemplo el caso del padre que no corrige a un hijo que necesita corrección. Podría significar también apatía hacia el dolor o la pérdida, o no actuar contra los que vemos que están dañando a otros quitándoles lo que es de ellos o destruyendo los lazos comunitarios. Los pecados ocultos no necesariamente tienen que producir escándalos, como en el caso del adulterio; pero aun así, desafían la ley de amor de Dios y representan de manera equivocada su santo carácter......
Continue leyendo en Reflexiones de "Conexion Adventista"
Soñé que entreviste a Dios..
-Te gustaría entrevistarme? - pregunto Dios.
Si tienes tiempo – respondí.
Dios sonrió.
Mi tiempo es eterno, que quieres preguntar?
Que opinas de mi?
Y Dios respondió:
Estas tan ansioso por el futuro que olvidas
el presente. Vives agitadamente como si nunca
fueses a morir, y dejaras de existir como si nunca
hubieses vivido.
Tienes prisa para que tus niños crezcan; y cuan-
do ya están crecidos quieres que vuelvan a ser
chicos.
Para hacer dinero te enfermas y luego usas tus
bienes intentando recobrar la salud...
Las manos de Dios tomaron las mías, y por un
rato estuvo en silencio. Después de tomar aliento,
pregunte:
Padre, que lecciones deseas que aprenda?
Con una sonrisa, Dios respondió:
Que descubras lo inútil que es pretender que
todos te amen; lo que puedes hacer es amar a la
gente de todo corazón.
Que reconozcas que bastan unos segundos
para herir profundamente a una persona que amas,
y que las cicatrizacion puede demorar anos.
Que perdonar a los otros no es fácil, y que
perdonarse a si mismo es el primer paso....
Que a perdonar se aprende perdonando....
Que aprendas que hay personas que te aman
entrañablemente y muchas veces no saben como
expresarlo.
Que también descubras que, aunque dos per-
sonas puedan mirar un mismo asunto, cada uno
puede percibir algo diferenta.
Y que sobre todo aprendas que yo siempre
estoy junto a ti......!SIEMPRE!
04/09/2009
La oración transformadora
Por: Costin JordacheMás específicamente, ¿qué efecto tiene la oración? Para tratar de responder esta pregunta, analicemos la vida de Jonás, un personaje del drama bíblico. Su historia es conocida. Jonás fue un profeta que vivió alrededor del año 700 a.C. Dios le encomendó ir a la capital de Asiria, la archienemiga de Israel, y anunciar su destrucción.
Sin decir palabra Jonás se embarcó, pero no hacia Nínive, sino rumbo a Tarsis. La mayoría de los historiadores bíblicos coinciden en que Tarsis se encontraba en España, a más de 3.000 kilómetros al oeste de Nínive. ¡Jonás había decidido huir hacia los confines del mundo conocido!
Dios envía una tormenta para que Jonás recuerde su misión. Como último recurso, los marineros arrojan a Jonás por la borda, porque él reconoce ser la causa del problema. La tormenta amaina mientras Jonás se hunde en las profundidades y es tragado por un gran pez que se convierte en su vivienda durante tres días. Jonás entra al pez rebelde y reacio, pero algo dramático sucede: el comienzo de una metamorfosis, una transformación.
Continue leyendo en Reflexiones de "Conexion adventista"
¿Dónde está Dios cuando sufrimos?
Por: Steve GrimsleyEra un atardecer lluvioso, en la hora de más tráfico. Ante el semáforo verde, aceleré a 60 km por hora. De pronto, el conductor delante de mí viró bruscamente hacia la derecha. Quedé más perplejo que alarmado, pero cuando levanté el pie del acelerador, ya era tarde. Delante de mí había dos vehículos detrás de un tercero, parado. Intenté virar mientras aplicaba los frenos, pero no logré esquivar el extremo trasero derecho del automóvil que estaba inmediatamente delante de mí. Entonces detuve mi auto averiado en el carril de emergencia.
Me lamenté por mi Mazda 626 abollado, aunque agradecí no haber sufrido ninguna herida. Miré hacia el tráfico detenido. Una mujer treintañera, junto a su vehículo, levantaba los brazos y con lágrimas que se deslizaban por sus mejillas, exclamaba: “¡Gracias, Señor, gracias!” Me encaminé hacia ella, pensando que también era víctima de la colisión, pero rápidamente subió en su vehículo, murmuró que llegaba tarde a una cita y desapareció a toda velocidad. Quedé un tanto confuso y sólo entonces me di cuenta que no le había pasado nada.
Pero, ¿qué decir de la pareja cuyo automóvil choqué? ¿Y yo? Bueno, tuve que vérmelas con la policía caminera, los representantes del seguro, la agencia de alquiler de automóviles y el taller mecánico. ¿Por qué Jesús no nos libró del accidente a to
25/08/2009
Las maravillas de la creacion
Por: John T. Baldwin, Leonard R. Brand, Arthur Chadwick, Randall W. Younker.
Este artículo analiza la importancia de la doctrina de la creación especial, mencionando en primer lugar su base escritural según fue aprobada hace poco por la Junta Directiva de la Asociación General,3 la que será seguida de una mirada más detallada al impacto de la doctrina de la creación especial sobre cuatro doctrinas claves.
Continue leyendo en Articulos de "Conexion Adventista"
06/08/2009
La actitud de Jesús hacia la mujer
Por: Miguel Ángel NúñezSu estadía en la tierra fue tan sólo de 33 años y medio. Su ministerio fue aun más breve: 3 años y medio. Sin embargo, ninguna vida y enseñanza han impactado la historia de una forma tan extraordinaria como la de Jesús. Lo que él enseñó y lo que hizo, alteraron el curso de la historia. Produjo tremendos cambios y continúa transformando la vida de millones de personas alrededor del mundo. Sus enseñanzas han afectado cada aspecto de la vida, religión, educación, trabajo, ética, salud, justicia social, desarrollo económico y cada arte y ciencia de la vida humana.
Una faceta de la misión de Jesús menos conocida pero digna de una revisión, es su actitud hacia la mujer. Esto es particularmente importante a la luz de las prácticas y costumbres de la época, en relación a las mujeres. Romanos y griegos, judíos y gentiles, la ubicaban en una posición de segundo rango. Herramientas útiles en una sociedad dominada por el hombre: cocinar los alimentos, cuidar y criar niños y desempeñar un rol limitado al interior de las paredes de sus casas. Casos individuales de liderazgo y valentía ocurrieron de vez en cuando, tal como ahora, pero lo que más imperaba era estar bajo el dominio del varón. Ellas eran consideradas propiedad que era transferida desde el padre al esposo.
En un mundo como ese, Jesús vino y abrió nuevas perspectivas de igualdad y dignidad. Se opuso a las tradiciones humanas y guió a varones y mujeres de regreso al plan original de Dios para la humanidad. Este artículo revisará brevemente la actitud de Jesús hacia la mujer en su enseñanza y ministerio, en contraste con el estatus de la mujer judía del primer siglo............
Continue leyendo en Articulos de "Conexion Adventista".


