Conexión Adventista te ofrece ahora Material para la Escuela Sabática, en Videos, Audio, Presentaciones PowerPoint, en archivos de Texto, PDF, también los Comentarios y mucho mas. Esperando que todo esto sea para el enrequesimiento no solo personal si no que podamos aportar mas en nuestras Iglesias, y que de alguna forma poder compartirlo con los demás que no conocen a Jesús todavía.
Dios los bendiga. Es el deseo de "Conexión Adventista"
Mostrando entradas con la etiqueta Qué tamaño tiene tu Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Qué tamaño tiene tu Dios. Mostrar todas las entradas

3 jun 2011

¿Qué tamaño tiene tu Dios?

Por: E. Theodore Agard

El tamaño de algo se determina por unidades de medida, las que varían dependiendo del objeto que medimos. El oro se mide en onzas o gramos; el carbón, en toneladas. El petróleo crudo se despacha en barriles, la gasolina refinada se vende por litros o por galones. El tamaño de una caja se define por su longitud, anchura y altura, en centímetros o en pulgadas, y para alfombrar una habitación se habla de metros cuadrados o yardas cuadradas.

Como los metros o las yardas son inadecuados para indicar la distancia entre Nueva York y Nairobi, usamos kilómetros o millas. Pero las distancias interplanetarias demandan años luz, y un año luz es igual a la distancia que la luz viaja en un año a la velocidad de 300.000 km (186.000 millas) por segundo. ¡Algo casi impensable!

Pero, ¿qué tamaño tiene tu Dios? ¿Está él tan distante y es tan infinito que el espacio y el tiempo no significan nada para él? ¿Es él tan trascendente que podemos reconocerlo como la base moral o la causa primera del universo, y luego dejarlo solo con su grandeza, y seguir nuestras vidas sin referencia a su existencia o a sus demandas? ¿O se halla tan cercano, tan inmanente, tan involucrado en la vida y sus miríadas de movimientos que vive en ese árbol o se lo encuentra en esta piedra o es una parte de todo lo que existe, una especie de ser panteísta, y lo hacemos como uno de nosotros? Y todo esto, ¿tiene realmente sentido, después de todo?


Continúe leyendo en Reflexión de "Conexión Adventista"