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Dios los bendiga. Es el deseo de "Conexión Adventista"

9 may. 2010

Escuela Sabatica. Leccion 7, para el 15 de Mayo 2010

Lección 7: Mayo de 2010

Descanso y Restauración

Sábado 8º de mayo



LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Génesis 2:15; Éxodo 20:8-11: 23:12; Mateo 11:28-30; Marcos 2:27: 6:30-32.

PARA MEMORIZAR:

Él le dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aún tenían tiempo para comer” (Marcos 6:31).

UN ESTUDIANTE SE ENCONTRÓ al borde del agotamiento. Se levan­taba a las cuatro de la mañana y trabajaba hasta la medianoche, tratando, sin éxito, de mantenerse al día con su demandante plan de estudios. Se atrasaba cada vez más.

Desesperado, pidió ayuda a su profesor. El profesor le recomendó a Tom dormir por lo menos siete horas cada noche, no importa qué su­cediera, y treinta minutos de ejercicio vigoroso cada día. Tom lo miró incrédulo [...] pero al fin aceptó probar ese programa. Después de todo, él estaba tan mal que no tenía nada que perder. Para su asombro, sus notas comenzaron a mejorar en solo dos semanas. Terminó el año en el tercio superior de su clase. A su debido tiempo, completó con éxito su prepara­ción como médico”. –“I’m So Tired”, Hardinge Lifestyle Series, pp. 3-5.

Muchos somos como Tom. Todos necesitamos un descanso diario, así como uno semanal, a fin de alcanzar una salud óptima en lo físico, mental, espiritual y social.

UN VISTAZO A LA SEMANA: Necesitamos suficiente descanso físico, mental y emocional, en forma regular, a fin de funcionar del mejor modo.


Domingo 9 de mayo

NO HAY TIEMPO

Muchos vivimos muy tensos y acelerados, con muchas cosas para hacer y poco tiempo para hacerlas. Teresa de Calcuta declaró: “Pienso que hoy el mundo está al revés, y está sufriendo tanto porque hay muy poco amor en el hogar. No tenemos tiempo para nuestros hijos, ni el uno para el otro. No hay tiempo para gozar de la compañía mutua”.

En algunas culturas, el impulso de ganar dinero y tener “éxito” do­mina hasta sacrificar el matrimonio, las familias, y aun la salud. Trabajar duro, hacer lo mejor posible y proveer para la familia es bueno; la Biblia no favorece a los perezosos (Proverbios 6:9; 13:4; 2 Tesalonicenses 3:10). Pero podemos llevar demasiado lejos una cosa buena y, como resultado, sufrimos noso­tros y los que amamos. Muy a menudo un padre trabaja todo el tiempo “por su familia” y, al fin, la familia sufre por la ausencia continua y exce­siva del padre.

Lee Génesis 2:15. ¿Cuál era la intención de Dios para la humani­dad con respecto al trabajo, aun antes del pecado?

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Desde el principio, aun antes de la Caída, Dios quería que los seres hu­manos trabajaran y también descansaran del trabajo. Especialmente ahora, miles de años alejados del árbol de la vida, debemos recordar que nuestros cuerpos tienen limitaciones y que descansar es muy importante.

Lee Marcos 6:30 al 32, 45 y 46. ¿Qué nos enseñan estos textos acer­ca de la necesidad de descanso, independientemente de lo que estemos haciendo o la importancia de ello?

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Jesús y sus discípulos se tomaron tiempo para descansar. Él sabía que su cuerpo necesitaba tiempo para refrescarse. También nosotros necesita­mos descanso diario. Robar el sueño produce, a la larga, una pérdida física y emocional. No importa cuán jóvenes, sanos y fuertes seamos, nuestros cuerpos necesitan descanso y, tarde o temprano, un estilo de vida intem­perante nos hará daño.

¿Qué cosas te motivan? ¿Qué cosas te hacen trabajar con mayor intensidad? Cualesquiera que sean, por nobles y buenas que puedan ser, necesitas preguntarte si vale la pena arruinar por ellas tu salud.


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